Día Mundial del Alzheimer

21/09/2017
El Ayuntamiento de Soraluze ha realizado una Declaración Institucional para expresar su apoyo y solidaridad a las personas afectadas por esta enfermedad.

EL 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que fue elegida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer (ADI) que conmemora a pacientes, familiares y cuidadores que tratan día tras día con esta terrible enfermedad que afecta a millones de personas a nivel mundial. Solo en Euskadi, se estima que unas 60.000 personas sufren Alzheimer y que la enfermedad repercute en la vida de más de 240.000 personas entre familiares y cuidadores.

El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales. Porque, el Alzheimer es un problema de TOD@S, ya que la dependencia que genera afecta no sólo al enfermo, sino también a su entorno más cercano.

Este año, el Día Mundial del Alzheimer lleva por lema “Sigo siendo yo” porque quiere centrar toda la atención en la persona con Alzheimer, NO en el enfermo, NO en el paciente; sino en la persona que ha sido, que es y que será hasta su último día porque la pérdida de memoria no hace desaparecer la historia de una persona ni sus gustos ni sus preferencias y, en consecuencia, tampoco elimina ni sus valores ni su dignidad.

Por ello, el Ayuntamiento de Soraluze en este día quiere expresar su apoyo y solidaridad a todas las personas afectadas por esta enfermedad y reivindicar a la persona que hay detrás de un diagnóstico de Alzheimer. Asimismo, quiere concienciar sobre la necesidad de modificar actitudes, maneras de trabajar y de enfocar el problema, de comunicarse con las personas afectadas, y poner de manifiesto el derecho que tienen las personas con alzheimer a que su demencia se detecte en fases iniciales, a un diagnóstico especializado y al acceso a una atención integral y de seguimiento a lo largo de las distintas fases de su enfermedad. En definitiva, derecho a una atención centrada en la persona y no en el enfermo.