Dispensadores para excrementos de perros

29/03/2021
El Ayuntamiento ha instalado dos dispensadores de bolsas para la recogida de los excrementos de los perros; insta a la ciudadanía a cumplir la ordenanza en vigor y utlizar los mismos correctamente.

El Ayuntamiento de Soraluze ha instalado dos dispensadores de bolsas para excrementos de perros en el paseo de Iturburu y en el parque de Arraikua.

Ante la problemática existente en el municipio y ante las reiteradas quejas de los vecin@s el ayuntamiento ha instalados dos nuevos dispensadores de bolsas para excrementos de perros en el paseo de Iturburu y en el parque de Arraikua al objeto de facilitar la recogida de excrementos de la vía pública.

En dependencias de la policía municipal se puede solicitar de forma gratuita bolsas para la recogida de excrementos. A principios de año el ayuntamiento ha adquirido 30.000 mil bolsas para tal fin. La inversión realizada asciende a 1.422€

Por parte del consistorio señalan que “El Ayuntamiento puede poner y facilitar medios para intentar resolver esta problemática, pero si l@s duen@s de los perros no se conciencian y cumplen con sus obligaciones la problemática seguirá existiendo”

 Los dispensadores instalados están fabricados en acero con tratamiento Ferrus, un proceso protector del hierro, que garantiza una óptima resistencia a la corrosión.

También dispone de una cubeta interior para residuos con sistema de cierre automático.

Por último, se quiere recordar que existe en vigor una ordenanza de civismo que regula estas situaciones.

Artículo 29. Trato hacia los animales. Excrementos.

1. Las personas propietarias de un animal doméstico deberán atenderlo convenientemente, quedando prohibido en particular el abandono de los mismos.

2. Se prohíbe que los perros y otros animales depositen sus deyecciones en parques infantiles, paseos, jardines o cualquier otro lugar de la vía pública. Las personas que los conduzcan impedirán que evacuen en ella sus excrementos. Al igual que cuando orinen, tendrán que verter agua con vinagre al objeto de minimizar el efecto de las micciones en el entorno y mobiliario urbano, particularmente de perros, y así evitar suciedad y malos olores en las calles.

3. En caso de no haber podido evitar que los excrementos se depositen en la vía pública, la persona propietaria del animal o la persona que lo conduzca deberá inmediatamente recogerlos. Del incumplimiento será responsable la persona propietaria del animal y, subsidiariamente, la persona que lo conduzca. Si no apareciera, serán retirados a instancias de la policía municipal.

El no cumplimiento del citado artículo está tipificado como infracción leve y se le aplicará una sanción de multa de hasta 200€