Ya están en marcha las obras de demolición del edificio de Kalebarren 24 y la construcción del graderío
Hace una semana, el 9 de enero, el ayuntamiento comunicó que iban a comenzar las obras de demolición del edificio de Kalebarren 24 y la construcción de la grada. Señaló en la noticia que al tratarse de una obra situada en el centro de Soraluze tendría, inevitablemente, daños colaterales, lo que ha generado inquietudes y malestar entre la ciudadanía.
Por ello, el Ayuntamiento quiere trasladar a la ciudadanía las explicaciones del jefe de obra responsable del proyecto de las obras de demolición del edificio de Kalebarren 24 y la construcción del graderío y sus consecuencias.
Explicaciones técnicas
Según explica el jefe de obra, "para poder llevar a cabo correctamente y con seguridad los trabajos en la zona de actuación, es necesario retirar el árbol, así como talar algunas ramas de los árboles circundantes. La ubicación del árbol a retirar se encuentra sobre el muro de carga y en el centro de la zona de trabajo, lo que impide el desarrollo de las obras."
Además, explica que la zona de trabajo, el arbol en cuestión obstaculiza los movimientos y maniobras que requiere la maquinaria que se va a utilizar para el derribo (plataforma elevadora con brazo articulados y retroexcabadoras de 20 y 8 toneladas). Y añade que "al ser el espacio de trabajo muy limitado, la presencia del árbol impide por completo la ubicación y maniobras de la maquinaria, la carga y descarga del material, y el desarrollo seguro de las obras. Por todo ello, para garantizar la viabilidad, seguridad y correcta ejecución de la obra, es imprescindible la retirada del árbol que obstaculiza las obras y la tala de ramas que afectan a la zona de trabajo."
La explicación técnica completa aparece reflejada en el acta de la visita realizada a la obra el 14 de enero.
El gobierno apuesta por la obra
Teniendo en cuenta todas estas explicaciones, el gobierno municipal se reafirma en su decisión favorable a la ejecución de la obra, puesto que cree firmemente que Soraluze, la Plaza Zaharra y los soraluzetarras van a ganar mucho más con esta obra de lo que van a perder.
Una vez finalizados los trabajos, se tomarán las decisiones de restauración de los elementos naturales afectados por el correcto desarrollo de la obra.